¡¡¡UN NUEVO SUPER PODER!!!

Y no soy superwoman, por favor,
Ni soy mala madre,
Ni soy madre perfecta,
Ni soy sólo madre…
Soy todas y ninguna, solo soy yoNo una más!
Y sólo en el imaginario de mis hijos, quiero ser supermamá!
Catalina Echeverry

Después de unos meses de desconexión total, activo de nuevo el blog para seguiros contando mis historias como mamá, mujer, esposa, amiga, compañera, trabajadora…en fin , lo que la sociedad llama, “Super Woman”. Porqué desde que he vuelto a trabajar he adquirido un nuevo Super Poder, el de VOLAR. Tengo la sensación que todo el día voy con como un cohete. Me levanto pronto antes de que los peques se despierten para ir al trabajo, me ducho volando, desayuno volando, bajo al parking volando, cojo el coche (aquí ya no puedo volar más porqué el dichoso tráfico no me lo permite), trabajo, salgo volando, llego a casa, cojo a #babyNico volando, me voy a buscar a #littleIndia volando, vamos al parque y luego a casa para hacer cenas, baños y ponerlos a dormir y todo eso…VOLANDO! Y claro cuando los tengo a  los dos dormiditos, me desmayo en el sofá, mis alas ya no me dan para más….

Ese es el resumen de mi día a día, de lunes a viernes, y si os soy sincera me gustaría sustituir este súper poder por el de tele transportación (creo que sería más útil) o el de duplicación (que no se si existe, pero ¿no me diréis que no estaría mal poder estar en dos sitios a la vez?). Porqué lo que llevo peor de  mi vuelta  a la “rutina” es que apenas veo a mis peques, y eso se me hace muy duro, después de ocho meses de estar 24 horas con ellos.

Estoy contenta de haber vuelto a ser una “persona normal”, creo que va muy bien volverá  trabajar. Ya os lo he contado más de una vez, creo que es necesario volver a ser una misma, volver a  tener ese pequeño espacio que es nuestro trabajo para desconectar la mente de pañales, papillas y biberones. Volver a tener conversaciones normales y volver a sentirnos útiles y no solo ser mamás. Pero eso no quita que eche de menos a #BabyNico y a #LittleIndia, y que me invada un sentimiento de pena al pensar que me estoy perdiendo muchas horas de su infancia.

Y es que el tiempo pasa muy rápido. Sin ir más lejos, en un abrir y cerrar de ojos, #LittleIndia ha empezado P3, el “cole de los mayores”, como dice ella. ¡Un éxito total! He de confesar que me siento tremendamente orgullosa de mi pequeña, ni un llanto, ni una mala cara, va feliz como una perdiz y eso me deja 100% tranquila. No le ha costado nada la famosa “adaptación”. Evidentemente ayuda que en una clase, de veinticinco, ocho sean de su anterior guardería, aunque no es lo mismo el parvulario que el colegio. Creo que me ha dado más pena a mí que a ella, es un gran cambio en su vida y en la nuestra, la princesa de la casa se nos hace mayor.

Por suerte aún tengo a mi “bebote”, aunque si me despisto dejará de serlo. #BabyNico cumple hoy nueve meses!! Una fecha emotiva, ya que a partir de hoy llevará más tiempo fuera, que dentro de mí. Y como ha cambiado en estos primeros nueve meses… #BabyNico ya gatea, se levanta solo a la que pilla un punto de apoyo, balbucea todo el rato como intentando hablar, es cariñoso, bueno como el pan, casi no llora y sobre todo es el  niño más simpático que he conocido en mi vida. Y no es solo amor de madre (que también) pero de verdad que SIEMPRE tiene una sonrisa en la boca. Es puro amor.

Así que como veis, ha llegado septiembre y con él la rutina y mi“vida normal”, la de una MADRE DE DOS, con sus alegrías y sus penas, sus más y sus menos y sus días buenos y malos. Porqué somos madres, pero no perfectas. A veces no podemos llegar a todo y no por eso no debemos sentirnos culpables, porqué nos llaman Super Womans pero a mí nadie me ha preguntado que súper poder quiero yo. NO somos SUPER WOMANS, simplemente intentamos ser SUPER MAMÁS.

¿Si pudieseis escoger un SUPER PODER, cuál sería?

Feliz semana amigas!

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Un recuerdo para toda la vida

No soy muy fan de las sesiones de fotos, de hecho me siento ridícula en un estudio posando. Admiro a esas blogueras o modelos que  no salen con cara de “tontas” cuando les están haciendo una sesión, por no hablar de los selfies (yo nunca quedo bien!!) . El caso es que cuando nació India unos buenos amigos nos regalaron una sesión de fotos con nuestro bebé. Al principio no las tenía todas conmigo, pero después de ver el resultado quedé encantada. Y a medida que ha pasado el tiempo esas fotos con nuestra hija, de apenas unos días de vida, aun me gustan más, es un recuerdo muy bonito que incluso a ella ahora que ya tiene dos años, le encantan.

Así que cuando nació Nico decidimos repetir, y como quedamos tan contentos con el trabajo de Gemma, la fotógrafa, volvimos a ponernos en contacto con ella para inmortalizara sus primeros días de vida. La verdad es que Gemma lo hace todo muy fácil, te hace sentir muy cómoda y no tienes la sensación de estar delante de una cámara. Sabe tratar con delicadeza a los bebés y jugar con los hermanos mayores para que posen sin saber que lo están haciendo. A India no le gusta nada que le hagan fotos, de hecho llegó a su estudio diciendo “fotos a mami, a papi y a Nico, pero a India NO!!!”  y ella supo conseguir que se las dejara hacer, alucinante!!

Así que aquí os dejo una pequeña muestra de la sesión que nos hizo (ya sabéis que no me gusta enseñar la carita de mis peques, así que aquí tenéis unas hechas especiales para el blog). Podéis conocer más el precioso trabajo de Gemma en su web TUCUTUN

Espero que os gusten!!

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Volverse a enamorar

Hace demasiados días que no escribo… pero tengo un motivo de peso, concretamente de 3 kilos y medio que se llama Nico. Sois muchas las que os habéis interesado por mi y por saber cómo fue todo, os doy infinitas gracias y os pido disculpas por no haber escrito antes, pero han sido unas Navidades de locos, felices pero locas.

El pasado 21 de diciembre fue uno de los días más felices de nuestra vida, el día en que conocimos a nuestro príncipe, el día en que nos convertimos en padres por segunda vez, el día en que le dimos a nuestra hija el mayor regalo que le podíamos dar, un hermano, el día en que me volví a enamorar. Nico, nació por cesárea, ya sabéis que quería un parto natural, pero no pudo ser, algún día ya os contaré con más detalle cómo fue. Solo deciros que fue una cesárea respetada y muy bonita, una cesárea especial por muchos motivos y una cesárea llena de sentimientos. Y todo esto gracias a mis ginecólogas y amigas la Dra. Elena Fernández y la Dra. Stefanie Redón y gracias también a nuestro amigo y anestesista el Dr. Juan Pablo Oglio. Gracias chicos de corazón, sin vosotros no habría sido lo mismo. Ojalá todo el mundo pudiera contar con profesionales como vosotros.

Y evidentemente gracias también a mi marido que estuvo a mi lado des del minuto uno, dándome la mano en todo momento. Sin su amor junto a mi nada habría sido igual.

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Nunca olvidaré cada instante de este 21 de diciembre, desde las 12:00 que entré en el quirófano hasta las 12:30 que nació Nico. No olvidaré cuando le vi por primera vez, cuando me lo pusieron encima y dejó de llorar, no olvidaré su olor ni su piel mojada, o cuando abrió sus ojitos por primera vez, apenas unos segundos después de salir de mi interior, y me miró. Esa mirada penetrante que me decía: “eres tu”!

Tuve la gran suerte de que me dieran a  Nico nada más nacer, pude hacer el “piel con piel” con él durante sus tres primeras horas de vida,  los dos desnudos, des del quirófano a la sala de recuperación hasta llegar a la habitación. Pude empezar la lactancia apenas unos minutos después de nacer y todo esto junto a Pipo, los dos pudimos disfrutar de esta experiencia mágica, única e inolvidable.

Antes de que naciera Nico me preguntaba ¿Voy a sentir lo mismo que sentí cuando nació India? ¿Lo voy a querer igual? Y la respuesta es SI. Cuando vi a Nico me volví a enamorar. El amor no se divide con dos hijos, se multiplica. Así que ahora me siento afortunada porqué tengo la gran suerte de tener tres grandes amores: Pipo, India y Nico.

Prometo seguir escribiendo pronto…

Besos

Piel con Piel

Es curioso pensar que antes de quedarnos embarazadas vivimos al margen de un mundo lleno de palabras y conceptos que hasta entonces desconocíamos como: toxoplasmosis, triple screening, tapón mucoso, episiotomía, masaje perineal, meconio, progesterona, percentiles,  y mil palabras más. Pasamos a contar los meses en semanas y solo las que hemos sido mamas nos entendemos. No os penséis, que ya se me ha pasado por la cabeza publicar “El diccionario de la embarazada” 🙂

El caso es que hoy os quiero hablar de una palabra, bueno más bien un concepto, que descubrí con mi primer embarazo y que es mi preferido “El piel con piel“!!

Pero ¿que es el piel con piel?

Tras el nacimiento, los bebés se encuentran en un estado muy especial en el que están despiertos, atentos a lo que sucede alrededor, con los ojos abiertos, el sentido del olfato muy agudizado y los reflejos activos. Es conveniente conocer la importancia de este momento, que apenas dura dos horas, para vivirlo plenamente. Ese primer contacto en el que el bebé y su madre se miran, tocan y huelen es una experiencia inolvidable. El piel con piel ayuda a los bebés a adaptarse a la vida extrauterina, a mantener la temperatura. Además disminuye el tiempo de llanto, potencia el vínculo entre la madre y el bebé, resulta muy grato para ambos y facilita el establecimiento de la lactancia, ya que el bebé instintivamente, busca y encuentra el pezón, se agarra espontáneamente e inicia la primera toma. Este afianzamiento espontáneo tras el nacimiento se relaciona con lactancias más fáciles y de mayor duración.

Es importante que si la madre, por el motivo que sea no puede hacer el piel con piel lo haga el padre, los bebés necesitan sentir el calor de sus padres y no la soledad de una cuna. Aquí os dejo por si lo queréis leer algunos de los beneficios de hacer esta práctica.

Como ya sabéis estoy en la recta final de mi embarazo (semanas 38) y estos días no dejo de recordar y revivir ese momento con el nacimiento de India. El momento más mágico, bonito, feliz y especial que he vivido en toda mi vida, el momento en que me pusieron a mi hija encima. Es un momento de puro amor. Recuerdo su olor, su calor, nuestra primera mirada…. no hay un momento igual! Por suerte yo pude tenerla conmigo nada más nacer y espero que con el pequeñín pueda hacer lo mismo.

Ya no queda nada, han pasado nueve meses, 38 semanas que has ido creciendo dentro de mí, me has dado algunos vómitos, ardores y muchas patadas, he visto como te mueves en las ecografías y he escuchado tu corazón, pero durante estos 9 meses no he dejado de soñar ni un solo día en el momento en que pueda abrazarte y date todo mi amor.

Solo espero que todo vaya bien y que nazca fuerte y sano… Os dejo una foto tomada esta mañana de mi super barrigota! Feliz zsemana!

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SÍNDROME DEL NIDO

Antes de empezar quiero deciros dos cosas:

La primera, siento haber estado tan desconectada estos últimos días, he estado haciendo reposo y descansando!! Prescripción médica.

La segunda es que el pequeño bebote se ha dado la vuelta!!!! No sé si tendrá algo que ver la acupuntura, la moxibustion o el hecho de ir de cuatro patas por casa, pero el caso es que ya está mirando hacia bajo 🙂 cosa que no me garantiza un parto vaginal, pero al menos el primer paso lo tenemos hecho.  Aunque como he dicho en múltiples ocasiones lo más importante es que llegue bien y sano y que no haya ninguna complicación.

A parte de esto deciros que estoy de 35 semanas, es decir en la recta final. Con algunas contracciones que siguen viniendo de vez en cuando y con mucha presión en la zona del pubis, supongo que la cabecita se va encajando. Ahora lo único que espero es que el bebé vaya creciendo bien, ya que el ultimo día me dijeron que estaba en un percentil 20, es decir, es un poco pequeño… La semana que viene vuelvo a tener revisión y eco, a ver qué me dicen.

Total que solo me falta un mes y no tengo casi nada preparado. Me acuerdo que con India a estas alturas ya tenía la habitación montada, todo listo y en su sitio e incluso la bolsa del hospital preparada… y ahora nada de nada. Pero como dice mi marido, en estos últimos días se me ha despertado el síndrome NIDO. Esto suele pasar a muchas embarazadas en su recta final y viene provocado por el deseo de tenerlo todo listo para cuando nazca el bebé.

Y es que por no tener, hasta esta semana no tenía ni un solo cajón para ir dejando la ropita para el peque. El caso es que aun no sabemos si los haremos dormir juntos o si vamos a convertir el despacho en la habitación del niño… así que mientras esperaba una decisión que puede llegar cuando el peque tenga medio año y decidíamos independizarlo, en un ataque de síndrome NIDO, vacié la mitad del armario de la habitación de India, donde aun había cosas nuestras, y le hecho un espacio para ir organizándolo todo.

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Ahora que ya tengo donde poner las cosas, toca empezar a lavar la ropita y a seleccionar lo que vamos a llevar a la clínica. Este suele ser un tema que preocupa a las madres primerizas, así que os voy a contar un poco mi experiencia y os hago mi “propia” lista de lo que llevé al hospital, de lo que me resultó útil y lo que no. Y también os dejo lo básico e imprescindible que vas a necesitar cuando llegues a casa.

¿QUE LLEVAR AL HOSPITAL?

Para el bebé

  • Muy importante comprar una bolsa grande donde te quepa todo y que luego puedas usar para ir de fin de semana, la nuestra es de Babyshower

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  • Normalmente te recomiendan 4 conjuntos de algodón de dos piezas, yo llevé cinco por si me hacían cesaría…y bingo! Usé los cinco, pero en lugar de las dos piezas de algodón lo que llevé fueron: 5 bodies, 5 polainas, 5 jerséis de perlé (dos hechos por mi madre, aquí os dejo uno que seguramente será el primero que ponga al pequeñín)

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Los bodies y las polainas las que más me gustan son los de PetitOH y de Limobebe, son de algodón orgánico, sin apenas costuras y muy finos al tacto, ideales para la piel de recién nacido. Es importante lleva separado en una bolsita lo que quieras que le pongan apenas nacer ya que muchas veces lo bajaran contigo a la sala de partos.

  • Un gorrito, justo para cuando salga, aunque en el hospital les ponen uno
  • Un par de mitones (guantes) – los llevé pero no los usé
  • Un par de babitas i un par de arrullos.
  • Pañales (talla más pequeña)
  • Te dicen que traigas toallitas húmedas, yo no las usé. En el hospital me dieron gasas para limpiar el culito que las humedecía con un poco de agua, me resultan mucho más agradables. De hecho sigo sin usar mucho las toallitas, solo cuando salimos de casa. Prefiero limpiarlos con una esponja húmeda, las toallitas les irritan el culete.
  • No llevé ni llevaré chupete… Creo que hasta que el bebé no se coja bien al pecho es mejor no dárselo. A India se lo di cuando tenía diez días.
  •  Cepillo suave, lo llevé pero no lo use, mi hija nació con tan poco pelo que hasta el año y medio no la peiné 🙂
  • Lo mismo pasa con el corta uñas, suele aparecer en la lista de cosas que hay que llevar al hospital. No hace falta. El pediatra nos dijo que los primeros 15 días mejor no cortárselas.
  • A veces también te ponen que lleves Colonia…. ¿Para qué si el olor de un recién nacido es el mejor del mundo? India olía a galletas, aun me acuerdo como si fuese ayer…

Para mamá

Aquí no hice caso a lo que te recomiendan, normalmente te dicen que traigas camisones, una bata, etc… pues no llevé nada de eso. Vamos a ver, cada una sabe lo que suele usar y con lo que va cómoda,  yo no uso camisones, ni batas por estar por casa, así que mucho menos los voy a usar en la clínica donde la gente va a venir a  verme.  Me traje ropa cómoda y algún pantalón de pijama mono con el que podría salir a la calle.Y me diréis

  • ¿Y para dormir? Pues dormía con braguitas y una camiseta de lactancia, así durante los nueve meses que le di el pecho a mi hija. Os las recomiendo, son lo más cómodo del mundo.
  • Si le vas a dar el pecho también tienes que llevar un par o tres de sujetadores de lactancia. Para mí los mejores son los de la casa CARRIWELL
  •  Braguitas. Te dicen que traigas de papel, a mi en la clínica me dieron unas como de “malla” mucho mejores que las de papel y luego usé las braguitas post-parto. También os las recomiendo.
  • Y luego un neceser con cosas de higiene personal, e incluso me llevé el secador y el rímel, que no falte. Eso a gusto de cada una.

¿QUE DEBEMOS TENER PREPARADO EN CASA?

Para mí lo básico que hay que tener es:

  • Carrito y Maxicosis, ya os dije que para mí el mejor esel Bugaboo Bee
  • Moisés o minicuna (con su ropa de cama)

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  • El cambiador
  •  Ropita y pijamas (al principio les cambias varias veces al día)
  • El pañuelo de porteo (un día dedicaré un post a este tema, soy muy fan)
  • Y un botiquín para los cuidados del bebé con: Alcohol de 70º y gasas estériles para curar el ombligo, muchos pañales!!!!, una esponja lo más natural posible para limpiarle, crema hidratante para el culete y de cara ya que muchas veces se les pela la piel los primeros días. Yo siempre uso todos los productos de las casa Weleda

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  • También puedes tener preparada la bañerita, aunque hasta que no la caiga el ombligo no lo podrás bañar.
  • El sacaleches también es un básico si le vas a dar el pecho y sino pues los biberones con todos los respectivos gadgets.

Creo que con esto nos basta y nos sobra!!
Ahora después de haceros la lista veo que aún me quedan muchas cosas por hacer, así que mi síndrome NIDO y yo nos despido hasta la semana que viene.

Besos a todas!!!

VUELTA A LA REALIDAD

Después de nueve meses de ir a todas partes con tu hijo en la barriga, después de dieciséis semanas de baja maternal, llega el temido día D. D de duro, D de disgusto o D de  dramático. A nadie le gusta la idea de volverá a la rutina, pero creo que lo que más nos duele es separarnos tantas horas de nuestros retoños.

Este fin de semana volvió la Formula 1, campeonato que curiosamente dura lo mismo que dura un embarazo, 40 semanas, y con su regreso se cumplió un año de mi vuelta al trabajo, y recordé lo duro que fue la vuelta a la realidad….

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I es que nuestra sociedad no está pensada para madres trabajadoras. No entiendo como puede ser que la Asociación Española de Pediatría recomiende seis meses de lactancia exclusiva y solo tengamos dieciséis semanas de baja maternal (que son tres meses y medio) ¿Y qué hacemos entonces? Pues o nos pasamos a los biberones de leche artificial, o nos pasamos el día en la oficina sacándonos leche a escondidas (cosa difícil porqué el aparatito ese hace un ruido difícil de disimular) para, luego, guardarla en la nevera de la office entre los tuppers de los compañeros. Eso, o bien, si te lo puedes permitir coger un permiso (no remunerado, of course) para poder seguir dándole el pecho.

Por no hablar de con quien dejas esa cosita de tan solo tres meses y medio de vida. Las que tienen más suerte los pueden dejar con los abuelos, una extensión de nosotras. Pero no todas los tenemos cerca ni jubilados. ¿Entonces qué? ¿Los dejamos en la Guardería? Qué pena tan pequeños!!!  Pero si no hay más remedio… O bien, con una canguro, (este fue mi caso) aunque cuesta un dineral, pero al menos mi princesita estaba en casa. Eso sí entrevistamos a más de vente chicas hasta que dimos con la que nos gustó. Y aun así, dejándola en casa, con una chica que nos gustaba, el primer día que me fui a trabajar lloré. Esa cosita que había estado dentro de mi durante nueve meses, con la que no me había separado más de tres horas des de que nació (algún rato entre toma y toma que me escapaba a la estaticen o hacerme algún masaje por los dolores del parto y las séquelas del embarazo…) de repente estaría nueve horas sin verla. Pues claro que lloré. Ahora tiene casi dieciséis meses, va a la guardería y me sigue dando pena no poder pasar más tiempo con ella. Sobre todo los días que está enferma y me reclama más que nunca, pero no me puedo estar a su lado para cuidarla. Eso sí que me da pena.

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(Esta foto fue tomada uno de los primeros días que trabajaba, justo al llegar  a casa)

Pero es lo que hay. Y nos guste o no, nos tenemos que acostumbrar, nosotras y ellos. Aunque tengo que confesar que tampoco me gustaría dejar de trabajar para estar todo el día en casa. Doy gracias que tengo trabajo, un trabajo que me gusta. Además el trabajo te da estabilidad económica y es una gran vía de escape. Va bien ir al trabajo y volver a ser tú, solo tú, y no solo mamá.

Esto es lo que más me gustó de volver a trabajar después de la baja. He dicho que lloré, sí es cierto, pero también me fue bien la vuelta a la rutina. Lo que siempre digo es que debería ser progresiva y no tan de repente.

Después de pasarte unos meses casi todo el día a solas con tu bebé, que lo único que dice es “gu-gu-ga-ga” y estar esperando que vuelva tu marido del trabajo para poder tener una conversación de adultos, cuando vuelves a trabajar vuelves a tener, todo el día, conversaciones normales. Es tu micro-mundo donde ya no hablas de cuantos pañales has cambiado al día, de cómo ha hecho la caca o de cuantas tomas le has dado. Vuelves a ser tú, con nombre y apellido. Tu otro yo, y el yo-mamá se queda en casa esperando a que regreses.

Te vuelves a arreglar, te vuelves a maquillar (una tarea prácticamente imposible las primeras semanas de vida del bebé) y poco a poco vas recuperando esa esencia de tu “yo” que durante muchos meses habías olvidado por completo.

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Aun así, cuando te conviertes en madre, asumes que durante el resto de tus días, o al menos por un largo tiempo, vas a tener dos trabajos. El “oficial-remunerado” y el de mamá. Un trabajo que te exige disponibilidad las 24 horas, sin descanso, a veces sin ni siquiera poder dormir, los 365 días del año y todo esto sin ganar ni un solo céntimo. Aprovecho para recordar compartir un video que demuestra lo sacrificado que es ser madre.

Os adjunto un vídeo aquí!

Hoy somos mujeres, madres, esposas, amantes, trabajadoras y/o empresarias. En la gran mayoría de casos llevamos el peso de la casa,  los horarios de los hijos, sabemos que les toca comer, que ropa tienen y que les falta, si tienen deberos o no y que día tienen la fiesta de cumpleaños de un compañero de clase. Sin quererlo ni beberlo la sociedad  nos exige ser super-mamà: ser la mujer perfecta, estar perfecta, ser la trabajadora perfecta y ser la madre perfecta y todo esto con una gran sonrisa.

En mi caso tengo que dar gracias por el marido que tengo. El lleva el peso de la casa, y yo el de la peque, en este sentido lo tenemos bien repartido. Sé que no es habitual así que soy consciente de la gran suerte que tengo. “Gràcies amor!”

Pero lo mejor de todo, es que aun estando disponibles las 24 horas del día, sin descansar, a veces sin dormir ni comer, los 365 días del año,  lo hacemos con el amor más grande del mundo sin esperar nada a cambio.

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Twitter: @laiaferrer Instagram: Laia Ferrer

BUUUF QUE CALOR!!!

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Hola chicas,

Primero de todo quería agradeceros, a todas, la cantidad de mensajes vía blog, twitter, facebook y mail que me habéis hecho llegar y la cantidad de recomendaciones sobre el tema de sacar el pañal. Muchas gracias de verdad, tengo un listado de cuentos que pronto iré a comprar 🙂

Iré así que esta ola de calor deje de apretar porqué no se vosotras pero no tengo ni ganas de salir a la calle, si fuese por mi iría de casa al trabajo y del trabajo a casa sin que me tocara un rayo de sol. Pero claro mi hija cada tarde me pide ir al parque, a ella no le cuentes que si ola de calor, que si temperaturas de cuarenta grados..nada de nada… parque, parque y mas parque… y yo que cada tarde estoy al borde de la lipotimia. Sinceramente, lo único que me apetece es abrir el aire acondicionado, tomarme una limonada bien fresquita y tumbarme en el sofá… pero claro, no puedo.

Así que me armo de valor y salgo hacia el horno. Nunca antes de camino al parque había hecho un recorrido tan surrealista y es que ahora ando buscando todas las sombras de la calle y de vez en cuando entro en alguna tienda, sin intención de comprar nada, solo para poder refrescarme con su aire. Total que al final en el parque no aguanto más de diez minutos y claro ya la tenemos liada. Porqué los niños mientras juegan no son consientes de nada, ni de que hace calor, ni de que tienen pipi, ni de que tienen sed… porqué a la que subo a mi hija en el carrito se bebe un biberón entero de agua…eso si mientras juega nada de nada, no vaya a ser que pierda un solo minuto.

Lo que sí que ha perdido con este calor es el apetito, no come ni mucho menos lo que comía antes, está como desganada, supongo que esto les pasará a todos, pero cada vez que llega la hora de la comer me dice que no tiene hambre… así que otra lucha más. Por no hablar de la noche… la pobre lo pasa fatal. Mira que ella es una niña que no tiene problemas de sueño y que nunca nos ha dado guerra en este sentido, pues lleva unos días que no se nos duerme hasta las once de la noche. Y todo por la maldita ola de calor!!! Y claro tanto sudar que tiene todo el cuerpo lleno de granitos, así que cada noche antes de meterla en la cama la unto de talquistina para calmar y secar la piel. La pongo desnuda y le dejo un biberón de agua que a la mañana siguiente ya no queda ni una sola gota.

En fin que espero que pase rápido y lleguen temperaturas más o menos normales porqué mira que me gusta el verano pero ahora no lo puedo ni disfrutar.

Lo único que hago estos días es soñar en estar en un sitio como este…

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